Aislamiento
Cómo aislar ventanas correderas del frío: 7 soluciones, de la más barata a la definitiva

Respuesta rápida
Para aislar una ventana corredera, empieza por lo barato: busca las fugas con una vela o una hoja de papel, cambia las felpas gastadas, ajusta las ruedas y el cierre, sella el perímetro y tapa las rendijas del cajón de la persiana, que es lo que recomienda el IDAE[1]. Si la ventana es de aluminio sin rotura de puente térmico y con vidrio simple, esos arreglos alivian las corrientes pero no el frío del perfil ni del cristal.
- Una corredera con juntas de cepillo nunca cierra tan estanca como una practicable[10].
- No tapes rejillas ni aireadores: la casa necesita ventilar.
Por qué una corredera deja pasar más frío
El IDAE calcula que entre el 25 % y el 30 % de las necesidades de calefacción de una vivienda se deben a las pérdidas de calor por las ventanas[2]. Ese calor se va por dos caminos distintos, y conviene separarlos porque se arreglan de forma diferente:
- Por conducción, a través del vidrio y del perfil. Un cristal simple o un marco de aluminio sin aislante dejan pasar el frío aunque la ventana esté perfectamente cerrada.
- Por infiltración, el aire que se cuela por las holguras. Es la corriente que notas junto a la ventana, y lo que se puede mejorar sin cambiarla.
25-30 %
Parte de las necesidades de calefacción de una vivienda que se va por las ventanas, según la guía práctica del IDAE.
Juntas de cepillo en lugar de juntas de presión
Una ventana practicable (abatible u oscilobatiente) cierra apretando la hoja contra el marco: sus juntas de goma se comprimen y sellan. Una corredera no puede hacer eso, porque la hoja tiene que deslizarse. Por eso cierra con felpas o cepillos que rozan sin apretar. El propio fabricante de perfiles lo explica así: en la corredera tradicional las juntas de cierre son de cepillo para que deslice con suavidad, y por eso el sistema pierde capacidad de aislamiento[10]. La OCU llega a la misma conclusión desde el lado del consumidor: las oscilobatientes suelen ser más herméticas y aislantes que las correderas[7].
Esa diferencia se mide con la permeabilidad al aire, que la norma UNE-EN 12207 ordena en clases: cuanto más alta la clase, menos aire pasa con la ventana cerrada. El Código Técnico exige que una ventana nueva en Madrid no deje pasar más de 9 m³/h·m² a 100 Pa, que corresponde a la clase 3 de esa norma[4]. Ninguna felpa convierte una corredera tradicional en una ventana de clase alta: puede devolverle el cierre que tenía de nueva, no darle otro.
Los cinco puntos por donde entra el aire
- Las felpas laterales, donde la hoja cierra contra el marco. Con los años se aplastan, se endurecen o se caen a trozos.
- El cruce central, donde se solapan las dos hojas. Si una hoja está descolgada, el solape ya no coincide y queda una rendija vertical.
- Los carriles, arriba y abajo. La suciedad acumulada impide que la hoja asiente y levanta las felpas.
- El encuentro del marco con la pared. La silicona o el mortero antiguos se agrietan y el aire entra por detrás del marco, no por la ventana.
- El cajón de la persiana. La ranura de la cinta y la tapa de registro suelen ser la mayor fuga de la ventana. El IDAE señala los cajetines sin aislar entre los sitios por donde se escapa el calor[2], y su guía de rehabilitación considera los registros de persiana uno de los puntos críticos del hueco[3].

Test de cinco minutos para encontrar las fugas
Antes de comprar nada, localiza por dónde entra el aire. El IDAE propone algo tan simple como sujetar una vela encendida junto a ventanas y puertas: si la llama oscila, has encontrado una infiltración[1]. Hazlo un día de viento, con la ventana cerrada del todo y la persiana subida.
Checklist de diagnóstico
- Pasa una varilla de incienso o una vela despacio por todo el contorno de cada hoja: laterales, cruce central, carril inferior y carril superior.
- Repite junto a la tapa del cajón de persiana y por la ranura de la cinta.
- Cierra la ventana pillando una tira de papel en el lateral y tira: si sale sin resistencia, la felpa ya no toca.
- Mira el cruce central con la luz de fuera: si ves claridad entre las hojas, están descolgadas o desalineadas.
- Comprueba si el cierre encaja sin empujar la hoja. Si hay que forzarlo, la hoja ha bajado.
- Revisa por fuera, sin asomarte, la silicona entre marco y fachada: grietas, huecos o trozos despegados.
- Rasca el fondo del carril inferior: si hay arena y polvo apelmazados, límpialo antes de juzgar las felpas.
Cuidado con la llama
Si usas vela, apártala de cortinas y estores y apágala al terminar. El incienso o la tira de papel dan la misma información con menos riesgo.
Las 7 soluciones, de la más barata a la definitiva
La tabla resume cada solución. El coste es orientativo y relativo (bajo, medio o alto), porque el precio de felpas, burletes y siliconas cambia mucho entre tiendas y no hay una referencia pública fiable que valga para todas.
| Solución | Coste | Contra las corrientes | Contra el frío del cristal y el perfil | Dificultad |
|---|---|---|---|---|
| 1. Limpiar carriles y ajustar ruedas y cierre | Bajo | Media | Nula | Baja o técnico |
| 2. Cambiar felpas | Bajo | Alta | Nula | Media |
| 3. Burletes en marco y cruce central | Bajo | Media | Nula | Baja |
| 4. Sellar el perímetro | Bajo | Alta si hay grietas | Nula | Media |
| 5. Aislar el cajón de persiana | Bajo o medio | Alta | Media en el cajón | Media |
| 6. Persiana, cortinas y estores de noche | Nulo o medio | Baja | Media de noche | Baja |
| 7. Cambiar el vidrio o la ventana | Alto | Alta | Alta | Profesional |
Valoración cualitativa del equipo técnico. Los medios que nombra el IDAE para las rendijas son silicona, masilla o burlete.
Fuente: IDAE, «Recomendaciones para el ahorro energético en hogares» (2026)
1. Limpiar los carriles y ajustar ruedas y cierre
Va primero porque a menudo arregla lo demás: una hoja que ha bajado unos milímetros deja de tocar las felpas, desalinea el cruce central y el cierre no encaja. Aspira los carriles y comprueba que los desagües del carril inferior no estén tapados.
Muchas correderas tienen en los extremos inferiores de la hoja un tornillo que sube o baja la rueda. Si está a la vista y gira sin forzar, sube la hoja hasta que el cierre encaje solo y el solape central quede recto. Si el tornillo está agarrotado o la rueda rota, llama a un técnico: forzarlo puede dañar el vidrio. Es un trabajo típico de la reparación de ventanas, y en cómo solucionar los principales problemas de las ventanas tienes los fallos más habituales.
2. Cambiar las felpas o cepillos
Es el arreglo que más se nota en una corredera con años. La felpa va encajada en un canal del perfil y se repone con otra de la misma medida: la base tiene que entrar justa y el pelo tocar sin frenar la hoja. Las hay de pelo simple y con lámina central de plástico, que frena mejor el aire. Lleva un trozo de la vieja a la tienda para acertar.
Mide la felpa vieja
Anota el ancho de la base y la altura del pelo, y corta un trozo de muestra de unos centímetros.
Saca la hoja con ayuda
En la mayoría de correderas se levanta la hoja hacia el carril de arriba y se separa por abajo. Hazlo entre dos personas y solo con la hoja interior.
Apoya la hoja en horizontal
Sobre una manta o cartón, nunca de canto contra la pared, para que no se vuelque.
Retira la felpa y limpia el canal
Tira de un extremo con unos alicates, quita los restos y pasa un paño húmedo.
Inserta la felpa nueva sin estirarla
Deslízala desde un extremo y córtala con un pequeño margen. Si la estiras, encoge con el tiempo y deja hueco en la esquina.
Monta la hoja y comprueba
Vuelve a colocarla, ajusta las ruedas si hace falta y repite la prueba del papel en todo el contorno.
Seguridad al desmontar hojas
Un vidrio de ventana pesa mucho más de lo que parece. No desmontes nunca una hoja exterior en un piso alto ni te asomes a trabajar por fuera: si se escapa, cae a la calle. Si la hoja no sale con facilidad, déjalo en manos de un profesional.
3. Añadir burletes en el marco y en el cruce central
El burlete complementa a la felpa, no la sustituye. El criterio es sencillo: donde algo roza, felpa; donde algo aprieta, burlete.
- Espuma adhesiva: barata y fácil de poner, pero se aplasta pronto. Úsala solo donde la hoja apoya al cerrar y no desliza, como el tope lateral del marco.
- Goma EPDM o silicona tubular: aguanta mejor el uso y recupera la forma. Sirve en los mismos topes.
- Felpa adhesiva con lámina: la opción para el cruce central cuando el perfil no tiene canal o la holgura es irregular.
Nunca pegues espuma ni goma en el carril o en la cara por la que la hoja desliza: se arranca en pocos días e impide cerrar bien.
4. Sellar el perímetro del marco
Si la vela oscila junto a la pared y no junto a la hoja, el problema es el encuentro del marco con la obra. Por fuera, retira la silicona vieja y aplica un cordón de sellador para exterior compatible con el marco; por dentro, tapa las grietas con masilla elástica pintable. Son justo los medios sencillos y baratos que cita el IDAE para las rendijas[1].
La espuma de poliuretano solo tiene sentido para rellenar un hueco grande entre marco y pared, y siempre tapada después con sellador o remate. Nunca en carriles, felpas ni piezas móviles.
5. Aislar el cajón de la persiana
El IDAE lo dice sin rodeos: procura que los cajetines de las persianas no tengan rendijas y estén convenientemente aislados[1]. Tres mejoras, de menos a más:
- Recogecintas con cepillo en la ranura por la que sale la cinta.
- Burlete en la tapa de registro, para que cierre contra el marco del cajón sin holgura.
- Planchas aislantes por dentro de la tapa y las paredes del cajón, dejando espacio para que la persiana enrollada no roce.
Si el cajón está muy deteriorado, revísalo entero con la reparación de persianas. Y si cambias la ventana, recuerda que el Código Técnico mide transmitancia y permeabilidad contando el cajón[4]: por eso existen cajones aislados como RolaPlus.
6. Bajar la persiana y usar cortinas o estores de noche
Es gratis y funciona. El IDAE recomienda cerrar persianas y cortinas por la noche para evitar pérdidas de calor[1], y la OCU calcula que usar bien persianas, toldos y cortinas puede reducir hasta un 10 % el consumo de energía de una vivienda[9]. De día haz lo contrario: sube la persiana y abre las cortinas, sobre todo en las ventanas orientadas al sur[9].
Un cortinón forrado o un estor térmico que cubra el hueco entero ayudan, siempre que no tapen el radiador. Tienes opciones en la guía de tipos de cortinas.
7. Cambiar el vidrio o la ventana
Cuando el frío viene del cristal, ni la felpa ni el burlete lo resuelven. Según el IDAE, el doble cristal reduce prácticamente a la mitad la pérdida de calor frente al acristalamiento sencillo, y además disminuye corrientes, condensación y escarcha[2]. Pero muchas correderas antiguas no admiten el grosor de un vidrio de cámara, y su aluminio sigue conduciendo el frío: el IDAE destaca por eso las carpinterías con rotura de puente térmico[2]. Si el perfil acepta vidrio doble, mira el cambio de cristales; si no, toca valorar el cambio de ventana.
Cómo es el invierno contra el que aíslas en Madrid
En el observatorio del Retiro, la temperatura mínima media baja de 4 °C en diciembre, enero y febrero, con 2,7 °C en enero[6]. Son 15,7 días de helada al año de media en el periodo 1981-2010, casi todos entre diciembre y febrero[6]. Madrid capital está en la zona climática de invierno D del Código Técnico[4].
Con la casa a 20 °C y noches en torno a 3 °C, la diferencia supera los 17 grados durante meses[6]. Cuanta más diferencia, más calor se pierde por holguras y vidrio. Por eso conviene hacer los arreglos en octubre, antes de encender la calefacción.
Remedios caseros que no funcionan o dan problemas
- Papel de aluminio en el cristal. Oscurece la habitación y no frena el aire de las felpas ni el frío del marco.
- Plástico de burbujas sobre el vidrio. Quita luz y vistas, y tampoco toca la infiltración.
- Silicona entre las hojas o en el carril. Inutiliza la ventana y estropea las felpas.
- Toallas y burletes de tela en el alféizar. Cortan la corriente, pero empapan la condensación y favorecen el moho. Si ves agua en el vidrio cada mañana, lee por qué sucede la condensación en las ventanas.
No selles la ventilación
Una casa demasiado cerrada acumula humedad y aire viciado. El Código Técnico exige a las viviendas nuevas aberturas de admisión de aire, y en carpinterías de clase 1 admite que sean las propias juntas de la ventana[5]. Si al sellar desaparecen las corrientes, ventila unos minutos al día, que en invierno suele bastar según el IDAE[1]. Y nunca tapes rejillas de ventilación de cocinas o de habitaciones con caldera, calentador o estufa de gas: forman parte de la seguridad de la instalación.
¿Arreglar o cambiar tus correderas?
Cuéntanos qué ventanas tienes y qué falla, y te decimos si merece la pena repararlas o qué sistema encaja en tu hueco.
¿Cuándo compensa cambiar la corredera?
La decisión depende de tres cosas: el perfil, el vidrio y el estado mecánico. Esta tabla resume el criterio que usamos al revisar una corredera antigua.
| Perfil | Vidrio | Estado de la hoja | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| PVC o aluminio con rotura de puente térmico | Doble | Bien o descolgada | Arreglar: felpas, ajuste y sellado |
| PVC o aluminio con rotura de puente térmico | Simple | Bien | Cambiar el vidrio si la hoja lo admite |
| Aluminio sin rotura de puente térmico | Doble | Bien | Arreglar ahora y planificar el cambio |
| Aluminio sin rotura de puente térmico | Simple | Cualquiera | Cambiar la ventana |
| Cualquiera | Cualquiera | Perfil deformado, carril roto o sin recambios | Cambiar la ventana |
Criterio del equipo técnico, basado en que el vidrio simple y el aluminio sin aislante son los que más calor dejan pasar según el IDAE.
Fuente: IDAE, «Guía Práctica de la Energía. Consumo eficiente y responsable (3.ª edición)» (2010)

Para saber si tu aluminio tiene rotura de puente térmico, mira el canto del perfil con la hoja abierta: si una pieza de plástico separa la cara interior de la exterior, la tiene.
Como referencia de coste y resultado, la OCU estima unos 1.200 euros por cambiar dos ventanas por otras de doble acristalamiento bajo emisivo con marco de PVC o de aluminio con rotura de puente térmico, con un ahorro de hasta el 30 % en calefacción y refrigeración y hasta 15 dB menos de ruido[8]. Es su cálculo para un piso de 90 m² orientado al norte en una zona térmica como la de Madrid, no una promesa para cualquier vivienda[8]. Nuestros precios orientativos están en cuánto cuesta cambiar las ventanas en Madrid, y las ayudas y deducciones, que cambian cada año, en ayudas para cambiar ventanas en Madrid.
Si la cambias: corredera eficiente u oscilobatiente
Si cambias la ventana, la nueva tiene que cumplir el Código Técnico. En la zona D, la de Madrid capital, el conjunto de marco, vidrio y cajón no puede superar una transmitancia de 1,8 W/m²K, y la permeabilidad al aire no puede pasar de 9 m³/h·m², la clase 3[4]. En una reforma, esos límites se aplican solo a los elementos que se sustituyen[4].
Qué pedir en una corredera nueva
Qué pedir en el presupuesto de una corredera
- Sistema de perfil con su nombre comercial, no solo «PVC» o «aluminio».
- Clase de permeabilidad al aire según UNE-EN 12207, como mínimo la clase 3 que exige el Código Técnico en Madrid.
- Transmitancia de la ventana completa (Uw), no solo la del vidrio.
- Qué cajón de persiana incluye y si está aislado.
- Cómo se sella el perímetro entre marco y obra.
Correderas elevadoras y osciloparalelas
Dan la comodidad de la corredera sin renunciar a la estanqueidad. En la elevadora, al girar la manilla la hoja sube ligeramente y se desliza; al cerrar, baja sobre sus juntas. Kömmerling describe su cierre como bastante hermético, muy similar al de una practicable[11]. Su sistema PremiDoor 76 tiene triple junta central, clase 4 de permeabilidad al aire, transmitancia desde 0,80 W/m²K y hasta 45 dB de reducción acústica, según la ficha del fabricante[12]. Está pensado para salidas a terraza y grandes huecos.
La osciloparalela combina corredera y apertura paralela: la hoja se separa del marco para deslizar y se aprieta contra él al cerrar. El PremiSlide76 de Kömmerling, por ejemplo, declara clase 4 de permeabilidad al aire y transmitancia desde 0,7 W/m²K[13]. Tu Ventana Madrid es de la Red Oficial Kömmerling: tómalo como ejemplo de qué pedir y compáralo con las fichas de otros fabricantes.

Cuándo es mejor una oscilobatiente
Si tienes corredera por costumbre y no por falta de espacio para abrir hacia dentro, piensa en la oscilobatiente: suele ser más hermética y aislante[7], y permite ventilar con la hoja abatida. Tienes sus ventajas e inconvenientes en la guía de ventanas oscilobatientes, y los valores de cada material en aislamiento térmico de las ventanas de PVC.

Aislar una corredera del ruido
El ruido viaja por el aire, así que lo que frena las corrientes también frena algo de ruido: felpas nuevas, hojas ajustadas y cajón sellado. Pero ningún burlete compensa un vidrio simple ni las juntas de cepillo. Si el ruido es tu problema principal, lee la guía de aislamiento acústico en ventanas de PVC antes de decidir. Si no quieres tocar la ventana exterior, una contraventana interior añade una segunda barrera.
Preguntas frecuentes sobre cómo aislar ventanas correderas
¿Cómo aislar una ventana corredera antigua de aluminio?
Empieza por limpiar carriles, ajustar las ruedas y cambiar las felpas, y después sella el perímetro y el cajón de persiana. Si el aluminio no tiene rotura de puente térmico y el vidrio es simple, esos arreglos quitan corrientes pero no el frío del perfil y del cristal, porque el aluminio conduce mucho el calor[2].
¿Qué tipos de burletes hay para ventanas correderas?
Los habituales son la felpa o cepillo (con o sin lámina central), la espuma adhesiva y la goma EPDM o silicona tubular. La felpa va en los canales de las hojas y del cruce central, donde la hoja roza; la espuma o la goma, en los topes del marco y en la tapa del cajón de persiana, nunca en el carril.
¿Cómo se puede sellar una ventana corredera sin bloquearla?
Sellando solo lo fijo: el encuentro del marco con la pared, con silicona, masilla o burlete, que son los medios que recomienda el IDAE para las rendijas[1]. Las hojas no se sellan; se les cambian las felpas y se ajustan para que cierren bien.
¿Cómo puedo arreglar el cierre de una ventana corredera que no encaja?
Casi siempre es porque la hoja ha bajado. Limpia el carril y sube la hoja con el tornillo de regulación de las ruedas si lo tiene a la vista. Si la rueda está rota o hay que desmontar la hoja, pide un técnico para no dañar el vidrio.
¿Qué pasa si pongo papel de aluminio en las ventanas?
Refleja parte de la radiación, pero no frena el aire que entra por las felpas ni el frío del marco, y deja la habitación a oscuras. No sustituye a cambiar felpas, sellar el perímetro o bajar la persiana por la noche.
¿Qué aísla más del ruido, el PVC o el aluminio?
Depende más del vidrio y de la estanqueidad que del material del marco. Un sistema de clase 4 de permeabilidad al aire con vidrio acústico aísla mucho más que cualquier corredera de juntas de cepillo, sea del material que sea[10].
¿Hablamos de tus ventanas?
Te asesoramos sin compromiso sobre el sistema Kömmerling que mejor encaja con tu vivienda y te preparamos un presupuesto gratis.
Fuentes
- Recomendaciones para el ahorro energético en hogares. IDAE, 2026. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Guía Práctica de la Energía. Consumo eficiente y responsable (3.ª edición). IDAE, 2010. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Guía práctica de la energía para la rehabilitación de edificios. El aislamiento, la mejor solución. IDAE y ANDIMA, abril de 2008. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Documento Básico HE Ahorro de energía (texto consolidado, versión de 14 de junio de 2022). Código Técnico de la Edificación, 14 de junio de 2022. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Documento Básico HS Salubridad (texto consolidado, versión de 14 de junio de 2022). Código Técnico de la Edificación, 14 de junio de 2022. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Valores climatológicos normales: Madrid, Retiro (periodo 1981-2010). AEMET, 2010. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Consejos para cambio de ventanas en vivienda. OCU, 1 de marzo de 2023. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Cómo mejorar el aislamiento de tu casa. OCU, 6 de septiembre de 2024. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Persianas, toldos y cortinas: aliados de tu ahorro. OCU, 15 de julio de 2025. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Ventana corredera tradicional. Kömmerling, 2026. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- Puertas correderas de PVC para terraza: sistemas y tipos. Kömmerling, 1 de julio de 2026. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- PremiDoor76 (ficha del sistema). Kömmerling, 2026. Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- PremiSlide76 (ficha del sistema). Kömmerling, 2026. Consultado el 15 de septiembre de 2026.

Equipo técnico de Tu Ventana Madrid
Lo redacta y lo revisa el equipo que mide, fabrica e instala las ventanas de Tu Ventana Madrid, de la red oficial Kömmerling. Cada dato enlaza a su fuente.
Revisión técnica: . Límites de transmitancia y permeabilidad al aire contra el DB-HE (texto consolidado de junio de 2022); ventilación contra el DB-HS 3; clima contra los valores normales de AEMET en Madrid, Retiro (1981-2010); consejos de infiltraciones contra IDAE y OCU; datos de sistemas contra las fichas de Kömmerling consultadas el 15 de septiembre de 2026.
¿Has visto un dato desactualizado? Escríbenos a info@tuventanamadrid.es.
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